Facing Pages

Guías · Cuentos

Cuentos cortos en inglés para principiantes.

Tres cuentos completos, de Bath, Portland y Melbourne, con nuestra traducción al español junto a cada párrafo y lo que cada uno le enseña a quien habla español.

31 de octubre de 2026

El primer problema de Ana en la recepción de un hotel de Bath no es una conversación. Es un apellido. Una señora entra huyendo de la lluvia con su nieto, dice que se llama Moss y lo deletrea así: M, O, double S. Ana, brasileña, veinte años, primer día de trabajo, tiene que preguntar qué es eso de double S. Un buen cuento para principiantes se parece a esa escena: te pone delante el inglés que de verdad te vas a encontrar, no el de la lista de vocabulario.

Ese momento es más inglés de lo que parece. En español casi nunca hace falta deletrear un apellido, porque se escribe como suena. En inglés hace falta a cada rato, porque la ortografía no se deduce del sonido, y eso se ha medido. En 2003, Philip Seymour, de la Universidad de Dundee, en Escocia, y colegas de toda Europa, dos de ellos de la Universidad de Granada, compararon cómo aprendían a leer niños de trece lenguas durante su primer año de escuela. En la mayoría de los países, los niños leían con precisión y soltura antes de terminarlo. La excepción más clara fue el inglés, donde el aprendizaje avanzaba a un ritmo más de dos veces más lento que en las lenguas que se escriben casi como se pronuncian, como el español. Si a un niño de habla inglesa le cuesta, a ti también: la palabra que oyes no te dice cómo se escribe, y la que lees no te dice cómo suena. Por eso el inglés se aprende mejor con los ojos y el oído a la vez, y por eso estos cuentos son cortos. Da tiempo de leer cada uno dos veces, una mirando y otra escuchando.

Aquí van tres, completos, de nivel A1 y A2, de Inglaterra, Estados Unidos y Australia. Cada uno escribe el inglés de su lugar y enseña algo distinto, así que no los vamos a leer igual. Junto a cada párrafo va el español. Aquí la traducción es nuestra; en la app, la página en español la traduce tu propio teléfono.

La respuesta corta

En esta página hay tres cuentos cortos en inglés para principiantes, completos y con traducción al español: The Front Desk (A1, Bath, Inglaterra), The Dog at the Door (A1, Portland, Estados Unidos) y The Last Train (A2, Melbourne, Australia). Lee primero el párrafo en inglés, mira el español solo cuando una frase no se deje entender y vuelve a leer el inglés.

Un buen cuento para empezar tiene menos de 300 palabras, frases de unas diez y casi todo en presente. En nuestros cuentos en inglés, lo que separa un A1 de un A2 es el pasado: el A1 cuenta lo que pasa; el A2, lo que pasó.

Facing Pages · cuentos bilingües

Más cuentos en inglés, con el español en la página de al lado

83 cuentos originales en inglés, de principiante a avanzado, con el español en la página de enfrente, frase por frase, traducido en tu propio teléfono. El primer episodio de cada serie es gratis y no hace falta crear una cuenta.

Descargar Facing Pages en el App Store Descargar Facing Pages en Google Play
Código QR que abre Facing Pages en la tienda de apps de tu teléfono

¿Lees esto en la computadora?

Escanea el código con la cámara de tu teléfono. Abre el App Store o Google Play, según tu teléfono. No necesitas cuenta.

O envíate el enlace por mensaje

The Front Desk 1: Six or Nine? · Bath, Inglaterra

El primer episodio de una serie de cinco. Ana viene de Salvador, en Brasil, a pasar el verano practicando inglés en la recepción de un hotel pequeño, y su jefa está convencida de que entre los huéspedes hay un inspector de incógnito. Todo gira alrededor de un deletreo, así que antes de leer conviene saber cómo se llaman las vocales en inglés. Suenan, más o menos, así:

LetraSu nombre en inglés suena como
A«ei»
E«i»
I«ai»
O«ou»
U«iu»

La trampa está en la E y la I. Si alguien te deletrea un correo y oyes «i», escribe E; si oyes «ai», es la I. Con la G («yi») y la J («yei») pasa algo parecido. Y cuando una letra se repite, en inglés se dice double: es lo único que Ana no sabía.

The Front Desk 1: Six or Nine? La recepción 1: ¿Seis o nueve? · Principiante, A1 · 299 palabras

On Ana’s first day at the front desk, the hotel owner has big news. “A hotel inspector is staying here this week!” says Mrs Price.

El primer día de Ana en la recepción, la dueña del hotel tiene una gran noticia. «¡Esta semana se aloja aquí un inspector de hoteles!», dice la señora Price.

Ana is twenty, and she is from Salvador, in Brazil. This summer, she is practising her English at the Primrose, a hotel in Bath.

Ana tiene veinte años y es de Salvador, en Brasil. Este verano está practicando su inglés en el Primrose, un hotel de Bath.

“An inspector writes about hotels,” says Mrs Price. “Nobody knows the inspector’s name or face. We need five stars!”

«Un inspector escribe sobre hoteles», dice la señora Price. «Nadie conoce el nombre ni la cara del inspector. ¡Necesitamos cinco estrellas!»

Ana’s first guest is a man in a grey suit with a notebook. He looks at everything.

El primer huésped de Ana es un hombre de traje gris con una libreta. Lo mira todo.

“Good afternoon!” says Ana. “Can I have your name, please?”

«¡Buenas tardes!», dice Ana. «¿Me da su nombre, por favor?»

“Gordon Fisher,” says the man. “I have a booking for four nights.”

«Gordon Fisher», dice el hombre. «Tengo una reserva para cuatro noches».

“It’s him!” says Mrs Price quietly. “I’m sure. Give him Room Six, our best room.”

«¡Es él!», dice la señora Price en voz baja. «Estoy segura. Dale la habitación seis, nuestra mejor habitación».

Ana gives him a key, and he goes up the stairs.

Ana le da una llave, y él sube la escalera.

Then an old lady and a boy come in from the rain. “We have a booking too,” says the lady. “My name is Moss.”

Entonces entran una señora mayor y un niño, huyendo de la lluvia. «Nosotros también tenemos una reserva», dice la señora. «Me llamo Moss».

“Can you spell that, please?” asks Ana.

«¿Me lo puede deletrear, por favor?», pregunta Ana.

“M, O, double S,” says the lady.

«M, O, doble S», dice la señora.

“Double S?” asks Ana.

«¿Doble S?», pregunta Ana.

“Two S’s!” says the boy. “I’m Leo, and this is my grandma.”

«¡Dos eses!», dice el niño. «Soy Leo, y ella es mi abuela».

Ana gives Leo a towel for his wet hair. Then she carries their bag up to Room Nine.

Ana le da a Leo una toalla para el pelo mojado. Después les sube la maleta a la habitación nueve.

But Mr Fisher is already in Room Nine! “I love this room!” he says. “I can see all the roofs of Bath!”

¡Pero el señor Fisher ya está en la habitación nueve! «¡Me encanta esta habitación!», dice. «¡Desde aquí veo todos los techos de Bath!»

Ana turns her key upside down, and the nine is a six! All the keys on the wall are upside down.

Ana le da la vuelta a su llave, ¡y el nueve es un seis! Todas las llaves de la pared están al revés.

So Leo and his grandma get Room Six and its balcony.

Así que Leo y su abuela se quedan con la habitación seis y su balcón.

Downstairs, Mrs Price is cleaning the front desk. “Is the inspector happy in Room Six?” she asks.

Abajo, la señora Price está limpiando la recepción. «¿El inspector está contento en la habitación seis?», pregunta.

“He’s in Room Nine,” says Ana. “But don’t worry. All our guests are happy.”

«Está en la habitación nueve», dice Ana. «Pero no se preocupe. Todos nuestros huéspedes están contentos».

Then she turns every key the right way up.

Después pone todas las llaves al derecho.

Fíjate primero en cómo pregunta Ana: Can I have your name, please? y Can you spell that, please? El inglés no tiene usted. La cortesía que el español pone en el verbo, ¿me da?, ¿me lo puede deletrear?, el inglés la pone en la forma de la pregunta y en ese please que nunca sobra. Nuestra traducción tuvo que decidir quién trata de usted a quién: Ana a la señora Moss y a su jefa, la señora Price a Ana de tú. En inglés, todas se dicen you.

Luego, la edad. Ana is twenty: en inglés los años no se tienen, se son. I have twenty years es quizá el error más reconocible de un hispanohablante en su primera semana, y se arregla con el verbo be: I’m twenty, o I’m twenty years old.

El cuento está escrito en inglés británico, y se nota en dos detalles pequeños. Practising va con s: en el Reino Unido el verbo es practise y el sustantivo practice; en Estados Unidos los dos se escriben practice. Y Mrs Price no lleva punto. En nuestro cuento de San Francisco, Dev’s Dogs, el vecino misterioso es Mr. Lowe, con punto, a la estadounidense. Cuando la app lee en voz alta el cuento de Bath, le pide a tu teléfono una voz británica.

Y los techos que tanto le gustan al señor Fisher no son cualquier techo. Bath entera, no un barrio ni un monumento, es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1987: por sus fuentes termales y sus baños romanos, y por las calles y plazas georgianas del siglo XVIII, levantadas con la piedra caliza color miel que lleva el nombre de la ciudad. El chiste del seis y el nueve, en cambio, funciona en cualquier idioma.

The Dog at the Door · Portland, Oregón, Estados Unidos

Un perrito con una oreja blanca se presenta cada mañana a las ocho en la puerta de Mia, se come un pedazo de su pan tostado y desaparece. Un sábado de lluvia, Mia y su papá lo siguen. Es el cuento para leer con lápiz: casi cada frase dice algo que el español diría de otra manera.

The Dog at the Door El perro en la puerta · Principiante, A1 · 294 palabras

Every morning at eight o’clock, a little brown dog sits at Mia’s door. He has one white ear and a red collar.

Todas las mañanas a las ocho, un perrito café se sienta en la puerta de Mia. Tiene una oreja blanca y un collar rojo.

Mia is seven, and she lives in Portland with her dad. Every morning, she gives the dog a piece of her toast. Then he runs away.

Mia tiene siete años y vive en Portland con su papá. Todas las mañanas le da al perro un pedazo de su pan tostado. Después, el perro se va corriendo.

“Where does he live?” Mia asks one day.

«¿Dónde vive?», pregunta Mia un día.

“I don’t know,” says Dad. “Let’s follow him on Saturday.”

«No sé», dice papá. «Vamos a seguirlo el sábado».

On Saturday, it is raining, but the dog comes again. He eats his toast and walks away. Mia and Dad put on their raincoats and follow him.

El sábado está lloviendo, pero el perro viene otra vez. Se come su pan tostado y se va caminando. Mia y papá se ponen los impermeables y lo siguen.

The dog doesn’t go home. First, he stops at a blue house. An old woman opens the door and gives him a cookie.

El perro no va a su casa. Primero, se detiene en una casa azul. Una señora mayor abre la puerta y le da una galleta.

Then he stops at a food truck on the corner. The cook gives him a small piece of sausage.

Después se detiene en un camión de comida de la esquina. El cocinero le da un pedacito de salchicha.

Next, the dog visits the fire station. A firefighter is washing the big red truck. She laughs and gives him a bowl of water.

Luego, el perro visita la estación de bomberos. Una bombera está lavando el gran camión rojo. Se ríe y le da un plato de agua.

At last, the dog runs to a yellow house. He scratches at the door, and a young man opens it. The man has a cup of coffee and very messy hair.

Por fin, el perro corre hasta una casa amarilla. Rasca la puerta, y un hombre joven la abre. El hombre tiene una taza de café y el pelo muy despeinado.

“Peanut!” says the man. “Where do you go every morning?”

«¡Peanut!», dice el hombre. «¿Adónde vas todas las mañanas?»

Mia tells him about the toast. Dad tells him about the cookie, the sausage and the water.

Mia le cuenta lo del pan tostado. Papá le cuenta lo de la galleta, la salchicha y el agua.

The man looks at his dog. Then he starts to laugh.

El hombre mira a su perro. Después se echa a reír.

“So that’s why he never eats his breakfast!” he says. “Peanut, you eat three breakfasts every morning! Today I’m going to fix the hole in my fence.”

«¡Así que por eso nunca se come el desayuno!», dice. «¡Peanut, te comes tres desayunos todas las mañanas! Hoy voy a arreglar el agujero de mi cerca».

Now Peanut and the young man come to Mia’s door every morning at eight. They all walk to school together. Peanut doesn’t get any toast now. But some mornings, Mia sees a small piece of toast in Dad’s hand.

Ahora Peanut y el hombre joven vienen a la puerta de Mia todas las mañanas a las ocho. Todos caminan juntos a la escuela. Peanut ya no recibe pan tostado. Pero algunas mañanas, Mia ve un pedacito de pan tostado en la mano de papá.

Esto es lo que saldría si tradujeras del español palabra por palabra, y lo que dice el cuento:

En españolCalcado, y malEn el cuento
¿Dónde vive?Where lives?Where does he live?
Está lloviendo.Is raining.It is raining.
el sábadothe saturdayon Saturday
un collar rojoa collar reda red collar
la puerta de Miathe door of MiaMia’s door
un pedazo de pan tostadoa toasta piece of her toast

Tres de esas filas merecen más que una línea. La primera es la pregunta. En español, ¿dónde vive? no necesita nada más; en inglés, la pregunta pide un sujeto, he, y un auxiliar, does, que se queda con la s de la tercera persona. Se dice he lives, pero where does he live? Esa s aparece por todo el cuento, sits, gives, runs, scratches, y se pierde con facilidad al hablar. Leerla muchas veces en una sola página ayuda a que se quede.

La segunda es la lluvia. El español dice llueve o está lloviendo sin sujeto: la gramática de la Real Academia trata los verbos del tiempo como impersonales, oraciones sin sujeto. El inglés casi nunca deja un verbo conjugado sin sujeto, salvo en las órdenes, así que pone uno que no significa nada: it. It is raining, it’s cold, it’s eight o’clock. Ese it no es nada ni nadie; está ahí para que la frase tenga sujeto.

La tercera es el pan. Toast, el pan tostado, no se cuenta: Mia le da al perro a piece of her toast, un pedazo. A toast, con artículo, es otra cosa, un brindis. Y en la fila del sábado hay dos diferencias, no una: el inglés pone on delante del día y lo escribe con mayúscula, mientras que la Real Academia pide minúscula para los días y los meses.

El inglés del cuento es el de Estados Unidos, aunque a este nivel casi no se nota. La pista es cookie, la galleta, que en Inglaterra, y en nuestro cuento de Singapur, sería biscuit. Y la ruta de Peanut te regala los conectores para contar cualquier cosa en orden: First, Then, Next, At last. Con esas cuatro ya puedes contar tu propia mañana.

Facing Pages · cuentos bilingües

Más cuentos en inglés, con el español en la página de al lado

83 cuentos originales en inglés, de principiante a avanzado, con el español en la página de enfrente, frase por frase, traducido en tu propio teléfono. El primer episodio de cada serie es gratis y no hace falta crear una cuenta.

Descargar Facing Pages en el App Store Descargar Facing Pages en Google Play
Código QR que abre Facing Pages en la tienda de apps de tu teléfono

¿Lees esto en la computadora?

Escanea el código con la cámara de tu teléfono. Abre el App Store o Google Play, según tu teléfono. No necesitas cuenta.

O envíate el enlace por mensaje

The Last Train · Melbourne, Australia · A2

Un paso más. Ruby es enfermera, sale del hospital pasada la medianoche y llega a la estación cinco minutos tarde. Este cuento ya no pasa: pasó. Es A2, y en nuestros cuentos en inglés eso quiere decir pasado simple, con los verbos irregulares que hay que aprender de memoria.

Léelo con una tarea. Tiene por lo menos siete verbos irregulares en pasado, contando was y were como uno. Búscalos antes de seguir.

The Last Train El último tren · Principiante, A2 · 296 palabras

Ruby ran into Flinders Street Station at five past twelve. She was too late. The last train to Frankston was gone.

Ruby entró corriendo en la estación Flinders Street a las doce y cinco. Llegó demasiado tarde. El último tren a Frankston ya se había ido.

Ruby was a nurse at a hospital in the city. That day, she worked twelve hours, and her feet hurt. Frankston was an hour away, and a taxi was very expensive.

Ruby era enfermera en un hospital del centro. Ese día trabajó doce horas, y le dolían los pies. Frankston estaba a una hora, y un taxi era muy caro.

She walked slowly back to the hospital. The nurses on the night shift were in the staff room.

Volvió caminando despacio al hospital. Los enfermeros del turno de noche estaban en la sala del personal.

“Ruby, why are you still here?” asked Mele.

«Ruby, ¿por qué sigues aquí?», preguntó Mele.

“I missed the last train,” said Ruby.

«Perdí el último tren», dijo Ruby.

Everybody on the night shift wanted to help. Jack had a car, but he worked until seven in the morning. Dr Lee had a bike, but it only had one seat.

Todos los del turno de noche querían ayudar. Jack tenía auto, pero trabajaba hasta las siete de la mañana. El doctor Lee tenía una bicicleta, pero solo tenía un asiento.

Then Mele picked up her phone and smiled.

Entonces Mele tomó su teléfono y sonrió.

“My husband, Sione, is awake,” she said. “He’s watching the cricket on TV. He can drive you home in his van.”

«Mi esposo, Sione, está despierto», dijo. «Está viendo el críquet en la tele. Te puede llevar a casa en su camioneta».

“What kind of van is it?” asked Ruby.

«¿Qué tipo de camioneta es?», preguntó Ruby.

Mele only laughed. Forty minutes later, there was music outside the hospital. The song was happy and very loud. A big pink ice-cream van stopped at the door.

Mele solo se rio. Cuarenta minutos después, había música frente al hospital. La canción era alegre y sonaba muy fuerte. Una camioneta de helados grande y rosada se detuvo en la puerta.

“Your taxi is here!” said Mele.

«¡Llegó tu taxi!», dijo Mele.

Sione had a big, friendly smile. In summer, he sold ice creams at St Kilda Beach.

Sione tenía una sonrisa grande y simpática. En verano vendía helados en la playa de St Kilda.

“Sorry,” he said. “The music doesn’t turn off.”

«Perdón», dijo él. «La música no se apaga».

So Ruby went home in an ice-cream van, with music all the way. People looked out of their windows. A man at a bus stop waved at them.

Así que Ruby volvió a casa en una camioneta de helados, con música todo el camino. La gente se asomaba a las ventanas. Un hombre en una parada de autobús los saludó con la mano.

At two o’clock, the van stopped outside Ruby’s flat. Her flatmate, Tash, ran out in her pyjamas.

A las dos, la camioneta se detuvo frente al departamento de Ruby. Su compañera de departamento, Tash, salió corriendo en pijama.

“Can I have a chocolate ice cream, please?” she asked.

«¿Me da un helado de chocolate, por favor?», preguntó.

The next night, Ruby finished work early. But she didn’t run to the station. She walked to the staff room.

La noche siguiente, Ruby terminó de trabajar temprano. Pero no corrió a la estación. Caminó hasta la sala del personal.

“Mele,” she said with a big smile, “is Sione awake?”

«Mele —dijo con una gran sonrisa—, ¿Sione está despierto?»

Son ran, was y were, hurt, said, had, sold y went. Uno engaña: her feet hurt podría ser presente, porque hurt no cambia, y solo el resto del párrafo te dice que es pasado. Mira también la penúltima escena, she didn’t run to the station. En negativo, el pasado se lo lleva didn’t y el verbo vuelve a su forma base. Nunca didn’t ran.

La frase más útil del cuento es la más corta: I missed the last train. En español, perder sirve para todo: se pierde el tren, se pierden las llaves, se pierde un partido. El inglés lo reparte. Lo que no alcanzas, un tren, una clase, una llamada, es miss. Lo que ya no encuentras es lose, I lost my keys, y un partido también se pierde con lose. I lost the train se entiende, pero suena a que el tren se te quedó olvidado en algún cajón. Y miss tiene un tercer trabajo que conviene aprender junto con el primero: I miss you, te extraño.

En la frase de los pies hay otro cambio escondido. Nuestra traducción dice le dolían los pies, con artículo; el inglés dice her feet, sus pies. Con las partes del cuerpo, el inglés pone el posesivo donde el español pone el artículo: I washed my hands, nunca the hands.

El inglés de Melbourne se escribe como el británico y tiene palabras propias. Ruby vive en un flat, que en Estados Unidos sería un apartment, con una flatmate. Tash sale a la calle en pyjamas, con y griega, donde un estadounidense escribiría pajamas. Sione maneja una ice-cream van, que en Estados Unidos sería un ice cream truck. Hasta la hora es británica: five past twelve, donde en Estados Unidos también se oye five after twelve. En la app, este cuento se lee en voz alta con una voz australiana, si tu teléfono tiene una.

La estación también es real, y casi es un personaje. Flinders Street abrió el 12 de septiembre de 1854 como la primera estación de tren de una ciudad australiana, y su edificio actual, con su cúpula y su fila de relojes sobre la entrada, se terminó hacia 1910. En Melbourne, «nos vemos bajo los relojes» es una cita que todo el mundo entiende. Frankston, al final de la línea, queda a unos 43 kilómetros: algo más de una hora en un tren que para en todas las estaciones. Por eso el taxi le sale tan caro.

Qué leer después

Hay cuatro cuentos más para principiantes que se leen gratis en Facing Pages, y cada uno te lleva a otro inglés. En Kenji in London, un estudiante de Osaka sube a un autobús con el número correcto que va en la dirección equivocada, y una señora con un loro le enseña get off, bajarse. My Grandmother’s Garden, en Cork, Irlanda, es A2 y tiene un So did I!, el «yo también» del pasado. En Dev’s Dogs, en San Francisco, un chico de catorce años abre un negocio de paseo de perros con las reglas de su mamá. Y en Robot Club, en Singapur, cuatro chicos bautizan a su robot como el café de su profesor, un kopi.

¿Cómo saber si un cuento es de tu nivel? Cuenta las palabras que tendrías que adivinar en la primera página. Un estudio de Hu y Nation, de 2000, calculó que para entender un texto de ficción sin ayuda hace falta conocer alrededor del 98 % de sus palabras: unas cinco desconocidas en 250. Más que eso y ya no estás leyendo, estás descifrando. Cuando todos estos se lean sin esfuerzo, sigue el nivel intermedio, B1: historias de 400 a 700 palabras con el present perfect (I’ve never seen) y el pasado continuo (she was walking), dos tiempos que el español tiene parecidos y usa distinto.

Pero antes vuelve a la recepción de Bath dentro de un mes. Si al oír M, O, double S ya ves escrito Moss sin pensarlo, el inglés empezó a sonar y a escribirse a la vez en tu cabeza.

Preguntas

¿Dónde leer cuentos cortos en inglés para principiantes gratis?

En esta página hay tres completos, con español junto a cada párrafo. En la app Facing Pages, el primer episodio de cada serie y una selección de cuentos de cada nivel se leen gratis, sin cuenta y sin anuncios.

¿Qué es el nivel A1 en inglés?

Es el primero de los seis niveles del Marco Común Europeo de Referencia, del Consejo de Europa. Con un A1 entiendes y usas expresiones cotidianas muy básicas, puedes presentarte y contestar preguntas sencillas sobre dónde vives o a quién conoces, siempre que te hablen despacio y con claridad.

¿Cuál es la diferencia entre A1 y A2 en inglés?

Para leer, sobre todo el pasado. En nuestros cuentos, los A1 cuentan lo que pasa, en presente simple y continuo; los A2, como The Last Train, cuentan lo que pasó, en pasado simple, con verbos regulares y los irregulares más comunes. Los dos tienen menos de 300 palabras.

¿Es bueno leer en inglés para aprender?

Sí, si lo que lees es fácil. Con más de una palabra desconocida cada cincuenta, se traduce en vez de leer. Por eso conviene empezar por cuentos escritos para tu nivel, y leer muchos.

¿El inglés británico y el americano son lo mismo?

Es el mismo idioma, con diferencias de pronunciación, de ortografía y de algunas palabras: practise y practice, pyjamas y pajamas, flat y apartment, biscuit y cookie. A este nivel, la gramática es la misma.

¿Hay lecturas en inglés para principiantes con audio?

En la app Facing Pages, cada frase se puede escuchar con las voces de tu propio teléfono y se resalta mientras se lee, así que puedes seguir el inglés con los ojos mientras lo oyes.

¿Conviene leer historias en inglés con traducción al español?

Sí, si la traducción va junto al texto, párrafo por párrafo o frase por frase, y lees primero el inglés. Usa el español para rescatar una frase que no sale y después vuelve a leerla en inglés. En la app, cada frase en inglés está emparejada con su traducción: tocas una y se ilumina la otra.

Facing Pages · cuentos bilingües

Más cuentos en inglés, con el español en la página de al lado

83 cuentos originales en inglés, de principiante a avanzado, con el español en la página de enfrente, frase por frase, traducido en tu propio teléfono. El primer episodio de cada serie es gratis y no hace falta crear una cuenta.

Descargar Facing Pages en el App Store Descargar Facing Pages en Google Play
Código QR que abre Facing Pages en la tienda de apps de tu teléfono

¿Lees esto en la computadora?

Escanea el código con la cámara de tu teléfono. Abre el App Store o Google Play, según tu teléfono. No necesitas cuenta.

O envíate el enlace por mensaje